TEMA 3. IDEA DE NEGOCIO. PROMOTORES

3.1. LA IDEA DE NEGOCIO


Tener una buena idea es fundamental para el desarrollo del negocio. Encontrar una buena idea es el primer paso para que el emprendedor convierta su creatividad en una oportunidad de negocio. Ponerse a hacer más de lo mismo es arriesgar demasiado en un entorno tan competitivo como en el que vivimos hoy en día.

La idea de producto o servicio debe proporcionar un valor agregado al potencial del cliente, sino será difícil desplazar a la competencia existente. Lo ideal sería ofrecer algo novedoso, mejorando lo existente, o bien satisfacer de mejor forma las necesidades del cliente.



3.1.1. GENERACIÓN DE IDEA


El hecho de crear una empresa, se ve acompañado de un alto grado de incertidumbre, tanto por la rapidez en los cambios que se producen en el entorno económico, como por la alta competencia existente en cada uno de los sectores de actividad.

El proyecto empresarial debe despejar en lo posible cierta incertidumbre, tratando de asegurar su viabilidad y su permanencia en el mercado.

Todo proyecto de empresa se desarrolla en torno a una idea, que surge como consecuencia de la detección de una oportunidad de negocio.

Se tiende a pensar que, para poner en marcha una empresa, es necesario descubrir algún producto o servicio absolutamente novedoso o hacer algo que nadie más haga, como única opción para el éxito en un proyecto empresarial.

Lo que cada una de estas empresas está haciendo, es diferencia su producto o servicio del de los demás, intentando así captar la atención de sus clientes, por ejemplo, siendo el más barato, el más rápido, el que ofrece mayores garantía, mejor trato al cliente, o cualquier otro atributo que haga su oferta más atractiva.

En cualquier caso, lo más importante es que el promotor o grupo de promotores del proyecto crean en su idea y estén decididos a ponerla en marcha.

Por lo tanto, hay varios motivos que nos llevan a tener mayor capacidad para generar ideas de negocio. Estos son:


  • Inquietud empresarial
  • Autoempleo
  • Espíritu emprendedor

Las ideas de negocio pueden surgir de las siguientes maneras:

  • Invención
  • Aficiones
  • Experiencia
  • Conocimientos
  • Captación de nuevas necesidades

Hay otras clasificaciones por las cuales se pueden generar ideas que complementan y amplían las anteriores. Así, Arthur Kuriloff y John Hemphill detallan, que son fuentes de ideas de negocio las siguientes:

  • La invención
  • El interés personal o los hobbies
  • La observación de tendencias sociales
  • La observación de deficiencias de los demás
  • La observación de una ausencia
  • El descubrimiento de nuevos usos para cosas comunes
  • La deserción del empleo actual

Otra clasificación de fuentes de ideas de negocio es las que nos da Peter Drucker, recogiendo:

  • Lo inesperado
  • La incoherencia
  • Una necesidad de proceso
  • Los cambios en la estructura de la industria y el mercado
  • La demografía
  • Los cambios en la percepción de la gente
  • Los nuevos conocimientos


3.1.2. FILTRAJE PREVIO


Una vez que hemos generado varias idead de negocio, y siguiendo con el proceso de selección de la idea de negocio a desarrollar, nos corresponde realizar un filtraje previo, con el fin de eliminar una serie de ideas y así hacer más breve la selección de ideas.


Para ello vamos a destacar aquellas ideas que:

  • No sean viables en la zona de trabajo. Una idea puede ser viable en una determinada zona pero no en otra, simplemente porque los gustos o intereses de los consumidores no son iguales.
  • No sean viables económicamente. Nos referimos a ideas de negocio que impliquen un nivel de inversión tal, que fuera realmente complejo conseguir financiación para llevar a cabo el proyecto.


3.1.3. MADURACIÓN DE IDEAS


Aquellas ideas que han pasado el filtraje previo deberán ser analizadas, ahora mucho más en profundidad, ya que de este paso saldrá la idea elegida.

Para ello se puede elaborar una matriz para la maduración de ideas, que para su cumplimentación será necesario buscar información básica sobre la idea de negocio. La valoración de las ideas será más alta o más baja en función de las ventajar e inconvenientes que suponga de cara llevar a cabo el proyecto.

3.2. PROMOTORES


La iniciativa emprendedora es un proceso social y dinámico en el que los individuos, solos o en colaboración, identifican oportunidades para innovar y actúan transformando las ideas en actividades prácticas dentro de un contexto social, cultural o económico. En el contexto de creación de empresas es una actitud en la que se refleja la motivación y la capacidad del individuo para identificar una oportunidad y producir un nuevo valor o éxito económico.


3.2.1. CONCEPTO


Si bien hablamos de muchos de los empresarios como los primeros emprendedores, no fue hasta la mitad de 1970 que el concepto de “el emprendedor” se convirtió en una parte importante en la economía. Por lo cual, vemos una amplia variedad de definiciones de lo que este campo de actividad es realmente.

Buscando en el Diccionario Webster de 1913, encontramos que define a “el emprendedor” como “el que crea un producto por su propia cuenta. El significado de la palabra empresario ha evolucionado desde 1913.

Otras definiciones a tener en cuenta son las siguientes:


  • Investorwords, un sitio de Internet de finanzas, define al emprendedor como “un individuo que comienza su propio negocio”.
  • El Merriam-Webster tiene una definición más actual: “uno que organiza, administra y asume los riesgos de un negocio o empresa”.

Dejando atrás las definiciones formales, Ashoka, una organización que promueve el cambio social, apoya por “el empresario social”, personas que abren nuevas e importante posibilidades en la educación, la salud, el medio ambiente, y en otras zonas de la necesidad humana”, “así como los empresarios llevan la innovación al comercio, los emprendedores sociales encaminan el cambio social”. En cambio, Daile Tucker, define a el emprendedor como “una persona que ha decidido tomar el control de su futuro y convertirse en trabajador por cuenta propia ya sea por la creación de su propio negocio o trabajar como un miembro de un equipo, como el marketing de multinivel”.

Merca Hendricks toma un paso más adelante, no sólo reconociendo la innovación, sino también proporcionando alternativas. Hendricks sugiere que el emprendedor no tiene que ser atrevido. Muchos emprendedores se sienten contentos vendiendo productos básicos, con lo que se dan ingresos constantes sin la intensidad de lanzar un nuevo producto. El estilo de vida del emprendedor es simple. Ellos quieren ser su propio jefe y hacer una buena vida, pero no necesitan estar en la evolución, lo que implica vivir donde una quiere, trabajar con la gente uqe a uno le gusta, y haciendo un trabajo que quiere hacer.

Tom O´Malia define al empredendor, como “un amante del viaje, no del destino”.




3.2.2. CARACTERISTICAS DE UN EMPRENDEDOR CON ÉXITO


A continuación, vamos a examinar algunas de estas capacidades personales y profesionales necesarias para el grupo promotor:

  • Características personales:
- Capacidad para asumir riesgos y afrontarlos
- Capacidad organizativa
- Capacidad creativa e innovadora

  • Competencias profesionales:
- Experiencia en el trabajo y en el sector en que pensamos competir
- Conocimientos de experiencias ajenas similares
- Evaluación del entorno y nuevas oportunidades de mercados y de productos
- Experiencia como empresario o gerente

Analicemos cada uno de estos aspectos. En primer lugar comenzaremos con las competencias personales:


  • Capacidad para asumir riesgos y afrontarlos. El emprendedor de éxito, cuando decide abordar un proyecto empresarial, lo hace calculando al máximo los riesgos que conlleva, analizando en proyecto y su entorno, teniendo claro el resultado previsible de su operación. Además, con su gestión y esfuerzo personal, intentará poner todas las posibles circunstancias a su favor para evitar riesgos innecesarios.
  • Capacidad organizativa. Son muchos los elementos que influyen en la puesta en marcha de un proyecto empresarial. Antes de su puesta en marcha, el análisis del entorno, el estudio de viabilidad del proyecto, la búsqueda de recursos financieros, la búsqueda y elección de socios, etc. Tras la puesta en marcha del proyecto, con independencia del tamaño de éste, la gestión de todos los recursos que participan en el proyecto exigen una elevada capacidad organizativa del emprendedor.
  • Capacidad creativa e innovadora. Para asegurar el éxito de la nueva empresa no basta con partir de una idea más o menos innovadora, sino que la innovación deberá estar siempre presente en la gestión futura de la empresa.

A continuación analizaremos las competencias profesionales:


  • Experiencia en el trabajo. Es importante la experiencia profesional del promotor en el sector de actividad en el cual piensa competir con su nueva empresa. El conocimiento de las materias, maquinaria y útiles necesarios para la elaboración de su producto o servicio puede influir sustancialmente en la eficacia futura de la nueva empresa. No obstante, si no se dispones de los conocimientos profesionales necesarios, es fundamental conseguir un buen complemento, bien mediante la formación y preparación del propio promotor en aquellos aspectos donde detecte sus carencias, bien mediante la búsqueda de socios que complementen nuestros conocimientos, o simplemente mediante la contratación de servicios externos especializados (consultaría, gestoría, asesoría jurídica, etc.)
  • Conocimiento de experiencias ajenas similares. El traslado de experiencias desarrolladas en otras regiones o países pueden ser también origen de buenas ideas de negocios.
  • Evaluación del entorno. La observación de nuestro entono nos puede provocar posibles mejoras que conduzcan al éxito de nuestra empresa. Este entono cambia de forma permanente, y nuestro producto o servicio deberá adaptarse a estos cambios para mantener su espacio en el mercado.
  • Experiencia como empresario o gerente. El hecho de poseer experiencias anteriores como empresario, o incluso como gerente o directivo de una empresa, puede ser muy importante a la hora de abordar una nueva oportunidad de negocio, pero en ningún caso, requisito indispensable ni patrimonio de seguridad de éxito.



3.2.3. CARACTERÍSTICAS DEL ANTI-EMPRENDEDOR



El anti-emprendimiento puede asociarse con:

  1. Pesimismo: Es la actitud que siempre nos impide arrancar, que hace más difícil el camino sin ni siquiera haber empezado a recorrerlo.
  2. Cultura de trabajo seguro: En muchas ocasiones la sociedad nos enseña a “recibir órdenes” y a buscar un trabajo fijo, en lugar de crear empresa y montar iniciativas propias.
  3. El desconocimiento de las oportunidades: Lamentablemente la falta de interés en lo que pasa alrededor del entorno de las personas les hacen perder oportunidades que pueden vale oro.
  4. Carencia de Proyectos viables: Algunas veces la inviabilidad de los proyectos genera trabas insalvables para quien panea hacer empresa. Esto se relaciona con la incapacidad de medir bien riesgos y oportunidades.
  5. Escaso conocimiento del medio y del mercado: No existe nada más triste que dejar de emprender por falta de conocimiento y entendimiento del mundo que nos rodea y del mercado que se pueda perseguir.
  6. Falta de habilidades técnicas: La sociedad del conocimiento requiere de personas técnicas, especializadas y que tengan conocimientos básicas en las áreas básicas de formación empresarial.
  7. Falta de motivación: La tendencia a abandonar los proyectos rápidamente es muy común en las sociedades latinoamericanas.
  8. Mediocridad: Otra tendencia muy preocupante en las personas es hacer los trabajos por compromiso y no por convicción, lo que hace que los estándares de calidad sean muy bajos e impidan la creación de personas emprendedoras.
  9. Distracciones: Una característica del anti-emprendedor es no centrarse en su idea y volverse volátil y distraído.



3.2.4. VALORACIÓN DE COMPETENCIAS



Podemos resumir las competencias de un emprendedor en:


  • Funciones directivas, en términos de conocimientos y habilidades:
- Planificar
- Organizar
- Controlar
- Visión
- Involucrar
- Motivar

  • Personalidad, en términos de características personales:
- Creatividad
- Riesgo
- Innovación

  • Experiencia, en términos de conocimientos:
- Producto/servicio
- Sector
- Empresario

Desarrollando un poco más esta idea, a un emprendedor le define:


I. INTELIGENCIA GENERAL, basada en su capacidad para:
a. Capacidad para asumir riesgos
b. Capacidad para tomar decisiones
c. Trabajar en situaciones ambiguas


II. HABILIDAD INTERPERSONAL, caracterizada por:
a. Habilidades en relaciones informales
b. Comunicación, asertividad
c. Trabajo en equipo

III. VALORES PERSONALES, propios de la:
a. Honestidad
b. Credibilidad
c. Confianza en las personas

IV. CREATIVIDAD E INNOVACIÓN, con:
a. Nuevas ideas
b. Nuevos enfoques
c. No conformarse con “lo de siempre”

V. MOTIVACIÓN Y ENERGÍA, basado en:
a. Necesidad de logro
b. “Ganas de hacer”

VI. EXPERIENCIA Y CONOCIMIENTOS, en distintos ámbitos:
a. Del producto/servicio
b. Del sector
c. Del mundo empresarial

Las funciones planificar, organizar y controlar son absolutamente necesarias porque implica orden y predictibilidad. Sin embargo es necesario que se compatibilicen con las funciones de dar directrices, involucrar y motivar o desarrollar, porque le dan a la organización cambio y progreso. Las primeras, es decir, orden y predictibilidad son propias de un MANAGER, en tanto que las segundas, el cambio, el progreso, son propias de un LIDER.

El MANAGER planifica, organiza y controla. El LIDER ve clara la visión de la empresa, involucra al personal y lo motiva en mayor medida. Ambos puntos de vista deben darse en un emprendedor, en mayor o menor medida.

La función de PLANIFICAR proporciona orden, elimina riesgos, opera sobre todo a corto plazo y utiliza un proceso deductivo. Por el contrario, en el otro lado tenemos la capacidad de DAR DIRECTRICES que supone ruptura, asumir riesgos, opera a largo plazo y utiliza un proceso inductivo. La combinación de ambas es fundamental, en tanto la primera, propia del MANAGER, establece planes de acción, y la segunda, propia del LIDER, permite establecer una VISIÓN, y centrarse en lo importante.

Siguiendo con el análisis de las funciones del emprendedor, la función ORGANIZAR facilita el proceso de toma de decisiones. Se centra en trabajos especializados y se basa en una estructura formas de organización. Por el contrario, la función INVOLUCRAR se centra en la comunicación, “alinea” a todos en la misma dirección y por lo tanto se basa en relaciones informales. Esto genera compromiso, en lugar de obligación de cumplimiento propio de la función de planificación.


Y para terminar con este análisis, la función CONTROLAR supone concentrar energía, evitar malos resultados y enseñar a las personas a hacer lo que tienen que hacer, por el contrario, la función de MOTIVAR Y DESARROLLAR implica expandir energía, conseguir mejores resultados y desarrollar el potencial de las personas. Por eso, la función controlar implica estabilidad, y la función de motivar y desarrollar implica progreso y crecimiento.